El viento de la calma me llena de sensaciones nuevas que vivir y yo sólo quiero saciar mi espíritu para llenar mi alma de cada sabor. Bailar al ritmo de la canción perfecta, sentir la libertad rozando mi piel, poniendo el vello de punta queriendo volar hacia el cielo.
Floto entre un mar de sensaciones que llenan mis huecos más profundos y quiero más, más cosas que vivir en este lugar, sonreír como el sol de la mañana sin recordar el ayer.
Y floto, me fundo con el agua y me hago aire y nube, refresco tu piel en el rocío de la mañana y canto como un pájaro, dando lugar a la naturaleza de tus primeros pasos. Con mi sonrisa brillando en el cielo y mi cuerpo flotando en el aire. Somos dos que se mueven como uno solo. Piensas en una canción que en realidad es el ritmo de mi respiración: lenta y rápida, cansada y viva.
Me muevo en ti como el fuego que llena tus entrañas de calor. Mantengo tu esperanza viva de pasión, fuera de dolor y oscuridad, pues mi sonrisa está en tu alma, brillando como el sol de cada mañana, sin recordar el doloroso ayer.